Susana Gimenez y la pena de muerte.
En febrero de 1.931,se produjo en la ciudad de Buenos Aires,una ejecucion en la entonces carcel y hoy plaza Las Heras.
Se produjo un verdadero circo alrededor de la ejecucion que fue seguida por otras.
El morbo del publico quedo registrado en la cronicas de la epoca.
Roberto Arlt,escribio para El Mundo una larga cronica,que con su profunda sensibilidad,vale la pena recordar,aun en parte.
…”¡Fuego!
Resplandor subitaneo.Un cuerpo recio se ha convertido en una doblada lamina de papel.
Las balas rompen la soga.El cuerpo cae de cabeza y queda en el pasto verde con las manos tocando las rodillas.
Fogonazo del tiro de gracia.
Las balas han escrito la ultima palabra en el cuerpo del reo.El rostro permanece sereno.Palido.Los ojos entreabiertos.Un herrero martillea a los pies del cadaver.Quita los remaches del grillete y de la barra de hierro.Un medico lo observa.Certifica que el condenado ha muerto.Un señor que ha venido de frack y con zapatos de baile,se retira con la galera en la coronilla.Parece que saliera del cabaret.Otro dice una mala palabra.
Veo cuatro muchachos palidos,como muertos y desfigurados que se muerden los labios;son Gauna de “La Razon”,Alvarez de “Ultima Hora”,Enrique Gonzalez Tuñon de “Critica”,y Gomez de “El Mundo”.Yo estoy como borracho.Pienso en los que reian.Pienso que a la entrada de la penitenciaria deberia ponerse un cartel que rezara:
Esta prohibido reirse.
Esta prohibido concurrir con zapatos de baile.”
El 15 de Junio de 1982 muchos, en una especie de aquelarre, se presentaron en la misma Plaza de Mayo a la que habian concurrido a vivar a Galtieri, para reclamar “que no se rindieran”,”que siguieran combatiendo”.
La idiotez colectiva a veces se expresa en la boca de los referentes mediaticos que no miden lo que dicen.
En una sociedad en la que no tenemos minimas garantias para un debido proceso ni aun en un juicio de divorcio controvertido,plantear la pena de muerte es por lo menos irresponsable.
Compartimos la indignacion y aun el enojo de Susana.
Nadie puede señalarnos como “garantistas” o como defensores de los vulneradores de los derechos humanos.
En 1931 y en 1982,pasando por el “algo habran hecho” los idiotas han sido muy prodigos con la sangre ajena.
En ultima instancia,siempre tiene razon el sufrimiento.


