Cristina Kirchner, la reforma politica, y otra movida de la pandilla gobernante a instancias del gran Rasputin.
Con la oposición ausente, Cristina envió al Congreso el proyecto de reforma política
Sin la presencia de la oposición, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner anunció esta tarde el envío de un proyecto de reforma política que contará con “la institucionalización del sistema de internas abiertas, obligatorias y simultáneas” para las disputas partidarias y candidaturas presidenciales.
El núcleo de la iniciativa pasa por el establecimiento de las elecciones internas abiertas obligatorias y simultáneas para todos los partidos políticos y en la redefinición de cómo se hará la propaganda electoral televisiva.
“Nosotros creemos profundamente en el sistema de partidos y es una ley para todos los partidos politicos”, aseguró la jefa de Estado, acomapañada por el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, y el ministro del Interior, Florencio Randazzo.
El objetivo de la reforma, dijo Cristina, es “arribar a un sistema de partidos políticos fuertes, donde el ciudadano se sienta partícipe y responsable y que si vota algo sepa que esa va a ser la gestión de Gobierno”.
“La ley que estamos proponiendo tiene el objetivo para garantizar la igualdad los espacios audiovisuales para todos los partidos políticos”. sumó. La Presidenta detalló que la asignación de espacios gratuitos, garantizados por Ley, fueron cayendo en desuso, pero como las señales son espacios prestados, deben ser cedidos a todos los partidos.
Entre otros cambios, con el tiempo de campaña previo a las “primarias” y a las elecciones generales, las modificaciones sustanciales que promueve están vinculadas a las internas y la publicidad televisiva.
El texto obliga a todos los partidos a realizar internas abiertas y simultáneas para definir todos los cargos electivos nacionales (presidente y vice pero también senadores y diputados); en el caso de que haya lista única, deben hacerlo igual con una concurrencia mínima establecida para poder presentar a su candidato en los comicios generales. El padrón es el mismo de las elecciones generales y además en ambas se unificarían las mesas femeninas y masculinas, todavía separadas.
Además de enviar el proyecto al Congreso, Fernández de Kirchner les pidió a los legisladores que tomen el ejemplo de Uruguay e impulsen “boletas más coloridas, divertidas e identificables y menos como el papel de diario con menos onda”.
Con respecto a la pulseada con la oposición, Kirchner ironizó diciendo: “Las mujeres no pulseamos”, y sostuvo que “el hecho de que no hayan estado aquí presentes es un dato menor, lo importante es que se pueda debatir en el Congreso. Lo demás es anecdótico”.
El proyecto fue producto de la ronda de reuniones “primera coincidencias de foco”. Que plantea una serie de puntos a destacar:
- Primarias abiertas simultaneas y obligatorias para todos proponen precandidatos.
- Voto obligatorios y un voto por agrupación.
- Eliminan las listas colectoras y listas espejo.
- Se estableció un piso de voto para participar en elecciones.
- Propone cambios en la financiación de los partidos, en la regulación de la publicidad en radio y TV y busca una distribución más equitativa.
- Le prohibe a los partidos políticos contratar publicidad privada.
- Establece una veda de 15 días para las elecciones.
- Prohibe terminantemente ser candidatos a quienes estén procesados por crímenes de lesa humanidad.
Pese a que algunos partidos de la oposición participaron de las rondas de diálogo para consensuar la reforma, muchos de ellos no se hicieron presentes:
Elisa Carrió, titular de la Coalición Cívica-ARI, rechazó vía carta la invitación al acto y advirtió al Gobierno que “nunca” formará parte del “aplauso cómplice de la mentira”.
El senador y titular de la UCR Gerardo Morales dijo que a la hora del acto en la Rosada participaba de una sesión en la Cámara alta y no pudo concurrir.
El gobernador de Chubut, Mario Das Neves, indicó: “No puedo presentarme en la histórica Casa Rosada para aplaudir lo que desconozco”
Y Martín Sabbatella, otro referente de la centroizquierda, opinó que “si se fortalece el bipartidismo y se impide el nacimiento de nuevas fuerzas, se deteriora la democracia”.






