Bolivar en el Bicentenario.
BOLIVIA
Por Osvaldo Chato Peredo
*****************************
“Parece que los Estados Unidos de América estuvieran predestinados por
la Providencia para plagar de miserias a nuestros pueblos en nombre de
la libertad”
Simón Bolivar
Cuando la depredación de las culturas, naciones, pueblos, grupos
sociales y de todo lo que es vida, se convierte en una amenaza para la
sobrevivencia del planeta, y no solo de la humanidad, es cuando mas
brillan y proyectan las ideas de los grandes como Bolivar y el Che, San
Martín y Artigas, Martí y Sandino.
Las acciones de los pueblos en siglos de lucha por ser libres son
vigentes sin importar el tiempo. Es mas, se incrementan cuando un
poderoso enemigo asecha y agrede para impedir su liberación y es
condenado por el mismísimo Bolivar con la histórica y premonitora frase
con que encabezamos estas líneas.
El análisis histórico y científico nos ayuda a encontrar nuestras
raíces, nos ayuda a descubrir nuestro acervo revolucionario, a nuestros
próceres y prohombres. Sin ningún esfuerzo emerge la figura de Simón
Bolivar como el máximo exponente del ser libertario, solidario y
profundamente antimperialista.
En el Siglo XXI en el concepto y lenguaje bolivariano LIBERTAD quiere
decir: independencia, igualdad, democracia de los pueblos, soberanía,
justicia social, Patria Grande, educación universal o igualitaria,
economía (que es administración de todo y no afán de ganancia),
ciencia, vivir bien, que incluye el respeto a los derechos de la
naturaleza, de todos(as) y de todo.
Bolivar en el presente de cambios
El Tercer Milenio es del Libertador, decimos los bolivianos que luchamos
por la libertad. Convocamos a quienes, por distintos motivos, se
opusieron al destino de las grandes mayorías desde los añejos poderes, a
aquellos que no comprendieron o no comprenden el curso de la Historia, a
los que creyeron en los cantos de sirena del neoliberalismo, a los que
proclamaban ilusionados “el fin de la historia” o “el fin de las
ideologías”, que el Libertador está presente en la lucha y se ha
descolgado de los retratos de las paredes, del bronce de las plazas.
El Tercer Milenio es de los pueblos. Hay quienes por temor y con cálculo
nos dicen que los cambios deben hacerse con calma, con medida, con
cuidado porque el pueblo no tiene la capacidad ni la preparación para
realizar los cambios. Son los que hablan de cambio para no cambiar nada.
Hay quienes, con buena intención, aconsejan calma porque el enemigo es
poderoso. A unos y a otros Bolivar les responde: “……Estas dudas son
tristes efectos de las antiguas cadenas ¡Que los grandes proyectos deben
prepararse con calma!!! Trescientos años de calma ¿no bastan?. La Junta
Patriótica respeta al Congreso de la Nación, pero el Congreso debe oír
a la Junta Patriótica, centro de luces de todos los intereses
revolucionarios. Pongamos sin temor la piedra fundamental de la Libertad
Sudamericana. Vacilar es perdernos”
Esto lo dijo el 4 de julio de 1812 en la Sociedad Patriótica de
Caracas. Y como para no dejar dudas sobre el cómo ejercer el gran
proyecto revolucionario y no dejarlo en manos de los que hasta la
víspera estaban en filas del Ejército Español o a su diestra, el 16 de
diciembre de 1826 en Maracaibo decía: “….el pueblo ejercerá libremente
su omnipotencia, allí decretará sus Leyes Fundamentales. Tan solo él
conoce su bien y es dueño de su suerte, pero no de un poderoso, ni un
partido, ni una fracción. NADIE, sino la MAYORÍA SOBERANA. Es un tirano
el que se pone en el lugar del pueblo y su
potestad ….”.
La intensa campaña en la guerra, en la que se manifestaron mezquindades,
caudillismos e intereses de grupos, que en esos momentos eran
secundarios, le hacía prever dificultades mayores en tiempos de
construcción, por eso apelaba al pueblo como la única garantía de unidad
y para evitar el parcelamiento de los poderes, que no es lo mismo que la
independencia de los poderes. Cuán vigentes son hoy sus palabras en el
Congreso de Angostura en 1819: “… nuestras facultades morales no serán
bastantes si no fundimos la masa del pueblo en un TODO, el espíritu
nacional en un TODO. UNIDAD, UNIDAD, UNIDAD debe ser nuestra divisa. La
sangre de nuestros ciudadanos es diferente MEZCLEMOSLA PARA UNIRLA. La
Constitución ha dividido los poderes, ENLACÉMOSLA para unirlos”.
Bolivar y los pueblos ancestrales (originarios)
El Tercer Milenio es el de la participación de los pueblos, de la
democracia profunda y participativa, de los derechos de todos los
ciudadanos, de la abolición de los privilegios de clase, de grupos, de
“predestinados”. Si algo hay que destacar con énfasis en el pensamiento
bolivariano, es su visión y sentimiento con respecto a los pueblos
originarios, teniendo en cuenta el nivel de sometimiento y exclusión que
se consideraban hechos naturales y hasta legítimos en la sociedad
colonial. Lo que ayer se soportaba como algo casi natural hoy es
condenable; es el atavismo de grupos residuales, pero aún poderosos, que
consideran el restablecimiento de los derechos indígenas y originarios
como privilegios de éstos y hasta como discriminación de los mestizos y
blancoides. No pueden soportar que los indígenas ejerzan plenamente sus
derechos y resulta para ellos un insulto a su estrecha capacidad el que
los pueblos originarios sean los propulsores de los cambios sociales.
Pero hay dos versiones de la misma especie: una porque tiene
desarrollado el instinto de conservación; la otra porque se cree
poseedora de la inteligencia capaz de medir, postular y reglamentar los
cambios. Bolivar, que consideró siempre a las Naciones Ancestrales como
el Alma de la Patria, les da la respuesta precisa. El 16 de Julio de
1818 el Libertador pide a la Alta Corte de Justicia la libertad de los
esclavos y dice: “La desgraciada porción de nuestros hermanos que ha
gemido hasta ahora bajo el yugo de la servidumbre; la naturaleza, la
justicia y la política exigen la emancipación de los esclavos. En el
futuro no habrá ….. mas que una clase de hombres: TODOS SERÁN CIUDADANOS”.
El 20 de mayo de 1820 en Cúcuta lanza un decreto que restablece la
propiedad y territorialidad de los pueblos originarios. En la actualidad
es pertinente señalar la malintencionada postura de algunos políticos
indigenistas y de otros tantos analistas teóricos de los extremos
(izquierda y derecha indistintamente) que dibujan a Bolivar como uno mas
de los que incubaron a los detentadores del poder durante la República.
El indigenismo se manifiesta como el necesario replanteo histórico de
los actores sociales del cambio que vivimos. Y tenemos que señalar qu el
indigenismo en sí no es ni bueno ni malo, depende cómo se introduce en
la práctica y teoría revolucionarias o reaccionarias. Se escuchan voces
desde el indigenismo que son racistas y excluyentes y que nada tienen
que ver con el espíritu de los pueblos originarios, ni con su práctica.
Esta postura es tan peligrosa como el mismo neoliberalismo depredador de
la humanidad y el planeta. También hay un indigenismo necesario para la
comprensión de los nuevos factores sociales que protagonizan el cambio y
asume el rol que le depara el momento histórico. A todos ellos también
Bolivar les dice: “Deseando corregir los abusos…..en la mayor parte de
los pueblos de naturales………….por haber sido la mas vejada,
oprimida y degradada durante el despotismo español…….. he venido en
decretar y DECRETO:
Art.1° Se devolverá a los naturales como propietarios legítimos todas
las tierras que formaban sus resguardos…….., cualquiera (documento o
argumento) que sea el que aleguen para poseerlas los actuales tenedores.
………………
Art.15 Los naturales, como todos los demás hombres libres de la
República, pueden ir y venir, comerciar sus frutos y efectos, llevarlos
al mercado o feria que quieran y ejercer su industria y talentos
libremente del modo que ellos elijan sin que se les impida. ………
Art.16 El presente decreto no solo se publicará del modo acostumbrado,
sino que los jueces políticos instruirán de su contenido a los
naturales, instándolos a que representen sus derechos aunque sea contra
los mismos jueces……”.
No puedo resistir la tentación, por lo oportuno, de citar una frase
histórica del CHE Guevara que ubica con claridad el papel de los
indígenas y de todos las clases y grupos sociales: ” …. Esta epopeya
que tenemos delante la escribirán las masas hambrientas de indios, de
campesinos sin tierra, de trabajadores y obreros marginados de las
ciudades y de intelectuales revolucionarios que tanto abundan en nuestra
América”.
Conocedor Bolivar de la ambición de particulares y de que la tierra
sería la mas importante de las apetencias de caciques y republicanos de
última hora, para dejar sentado el proyecto de las nuevas repúblicas el
4 de julio de 1825 manda a repartir las tierras a las comunidades
indígenas y decreta ”Que la igualdad entre todos los ciudadanos es la
base de la Constitución de la República…..Art. 1° Ningún individuo del
Estado exija directa o indirectamente el servicio personal …. Art. 2°
Se prohíbe …. A los hacendados dueños de minas y obrajes que puedan
emplear a los indígenas contra su voluntad en faenas, séptimas, mitas,
pongueaje y otras formas de servicios domésticos usuales”.
Esto ya no es tan solo una respuesta a los mantuanos de entonces. Es mas
una advertencia y hasta un señalamiento a los terratenientes de hoy
porque son los mismos actores, los mismos acaparadores de tierras, los
mismos que usan el pongueaje en “sus” grandes extensiones de tierra. Hoy
son los mismos que se oponen a la revolución agraria que quiere gestar
el Gobierno de Evo Morales, son los que se oponen a devolver las
tierras, son los que siguen manteniendo formas de explotación esclavista
y se sienten con derecho y hasta con autoridad “moral” de pelear “sus
tierras” a bala…….y, como en épocas de Bolivar, con la complicidad
de las estructuras eclesiásticas.
Bolivar y los derechos de la naturaleza
El Tercer Milenio es el de la defensa de la vida contra el depredador
neoliberal. El Presidente de Bolivia, Evo Morales, se ha convertido en
abanderado de la defensa de los derechos de la Madre Tierra, Pachamama
en el lenguaje de los pueblos indígenas andinos.
Esta actitud es una forma de vivir, es parte de la cultura de los
pueblos ancestrales en protección de la Humanidad, que es parte de la
Naturaleza. La aberración de esta línea antropocéntrica y antinatural
empezó con la crematística, afán de ganancia, que hoy el capitalismo
asocia con la economía, deformando el concepto que abarca todo y no solo
el negocio.
El genio de Bolivar anticipa la tendencia cortoplacista y depredadora de
los gobernantes y decreta el 19 de diciembre de 1825 “…..
disponiéndose la preservación de las aguas, su uso racional, la
conservación de los bosques así como la reforestación…” y en otro
momento señala que esto es en protección de las generaciones futuras.
El 31 de julio de 1829 establece normas detalladas para el racional
aprovechamiento y debida conservación de la riqueza forestal y en una
nota hace un comentario a su maestro Simón Rodriguez sobre la
depredación de los bosques en España para construir sus barcos
destinados a la colonización, a la guerra contra los habitantes del
Nuevo Mundo y al enriquecimiento de la Corona y de particulares en el
Viejo Mundo. Decreta el 24 de octubre de 1829: “Art. 1°.- ..conforme a
las leyes, las minas de cualquier clase corresponden a la República …
“. Estos decretos y otras normativas que dicta Bolivar tienen la
intención de evitar, primero, la formación de grupos económicos
poderosos (léase capitalistas) y, segundo, evitar el impacto ambiental
que ocasiona la explotación de estos recursos.
Bolivar y la
educación
El Tercer Milenio es de la educación y formación masiva del ciudadano.
Durante el periodo republicano en nuestro país y, actualmente, en buena
parte de los países del Planeta, la educación, la comunicación, sin la
que sería impensable la educación, el acceso al agua, a la electricidad
eran considerados servicios, por tanto susceptibles de estar en manos
privadas como instrumentos de enriquecimiento. La Nueva Constitución
Política del Estado Plurinacional de Bolivia establece Estos elementos
vitales como Derechos Humanos, como necesidades también proclamadas por
Bolivar en sus proclamas, discursos, decretos. En el Congreso de
Angostura el 15 de febrero de 1819 decía: “… La educación popular debe
ser el cuidado del amor paternal del Congreso. Moral y luces son los
polos de una república. Moral y Luces son nuestras primeras
NECESIDADES”. Y el 11 de diciembre de 1825 en Chuquisaca dispone “Que
el primer deber del gobierno es dar educación al pueblo
(1°)………….Que esta educación debe ser uniforme y general (2°)”.
En estos dictados el Libertador imprime claramente su pensamiento de que
la educación no debe ser patrimonio de grupos privados y que al ser
uniforme y general todos nuestros niños y jóvenes deben recibir la misma
educación, a diferencia de lo que hasta hoy día soportamos porque la
educación sigue siendo negocio de privados: educación de primera, de
segunda y hasta de tercera calidad.
Bolivar y la
corrupción
El Tercer Milenio es el de la construcción de Estados transparentes, con
hombres y mujeres transparentes, desterrando la prebenda, el
ventajismo, la corrupción. Por eso la insistencia y la drasticidad de
Bolivar para combatir aquello que en definitiva fue la destrucción y el
entreguismo de nuestra Primera Independencia. El 30 de abril de 1827 nos
dice el Libertados: “……las malas leyes y una administración
deshonesta han quebrado la República. Ella estaba arruinada por la
guerra, la corrupción ha venido después a envenenarles hasta la
sangre…..”. Por eso ya en 1825 propone al Congreso boliviano incluir
en la Constitución el Poder Moral y el Poder Electoral. Antes, el 12 de
enero de 1824 dicta un decreto contra la corrupción que por ser una
pieza histórica de importancia extraordinaria para estos momentos de
cambio la transcribo in extenso: “Teniendo
presente:
1.- Que una de las principales causas de los desastres en que ha sido
envuelta la República, ha sido la escandalosa dilapidación de sus fondos
por algunos funcionarios que han intervenido en
ellos.
2.- Que el único medio de extirpar radicalmente este desorden es dictar
medidas fuertes y extraordinarias, he venido en decretar y
decreto:
Art. 1° Todo funcionario público a quien se le convenciere en juicio
sumario de haber malversado o tomado para sí de los fondos públicos diez
pesos para arriba, queda sujeto a la pena capital. Art. 2° Los jueces a
quienes, según la ley compete este juicio, que en su caso no procedieren
conforme a este decreto, serán condenados a la misma
pena.
Art. 3° Todo individuo puede acusar a los funcionarios públicos del
delito que indica el Art. 1°. Art.4° Se fijará en todas las oficinas
de la República y se tomará en función de él en todos los despachos que
se libraren a los funcionarios que de cualquier modo intervengan en el
manejo de los fondos
públicos.
Imprímase, publíquese y circúlese.”
Bolivar y la democracia de los
pueblos
El Tercer Milenio es del ejercicio de la verdadera democracia
participativa, profunda, protagónica y popular, a diferencia de
democracias para avalar los poderes y las estructuras del viejo orden,
para votar cada elección entre los personajes que nos imponen los
medios masivos, cuyos candidatos son los mismos dueños de esos medios
manipuladores del sentimiento de grandes sectores del pueblo. Y otra vez
Bolivar nos enseña: “….la soberanía del pueblo es la única autoridad
legítima de las naciones”. “Tan solo él conoce su bien y es dueño de su
suerte…”. Y el 27 de Abril de 1826 reafirma esta convicción y emplaza
a los gobiernos al ejercicio de una democracia participativa y no de
papel: “Nada está conforme con las Doctrinas Populares como consultar a
la Nación en masa sobre los puntos capitales………. Todos los
particulares están sujetos al error o a la deducción… no así el pueblo
que posee en grado eminente la conciencia de su bien y la medida de su
independencia”.
Bolivar y
Bolivia
En este Tercer Milenio el pensamiento, los sueños, los ideales, las
esperanzas, la historia de nuestro Libertador, de nuestros próceres son
parte del alma nacional. El presente se forjó en el pasado y es
imposible el futuro sin la memoria histórica que nos da la energía y el
alma de nuestro pueblo.
Nos llamamos Bolivia por Bolivar y es una razón mas para volver a él con
fuerza y decisión. Y este hecho se une a otro factor: la sangre del Che
y sus combatientes. Si sumamos a esto el fenómeno de que por primera
vez gobiernan los pueblos originarios, ancestrales como decía Bolivar,
con un Presidente indígena, debemos concluir que estamos en un periodo
excepcionalmente privilegiado. Estamos dispuestos a responder a esa
inmensa responsabilidad, como pueblo, como gobierno y como seres de un
mundo mejor y posible.
Santa Cruz, Bolivia, 4 de julio del 2010



qu el tirano lo deje dormir en paz